AMORES

QUE MATAN

Dirección: Icíar Bollaín
Año: 2000
Guión: Icíar Bollaín, Alicia Luna
Reparto: Luis Tosar, Elizabet Gelabert, Félix Cubero, Pepo Oliva
Duración: 20 minutos

 

Por Carla Suárez Vega                                                                               

Amores que matan (2000), es un cortometraje de la directora Icíar Bollaín en el que se explora la complejidad que hay detrás del maltrato y la violencia de género y también se plantean posibles medidas para atajarlo. En el que es sin duda el trabajo precursor y punto de partida del que sería su largometraje más aclamado Te doy mis ojos (2003), Bollaín nos invita a reflexionar sobre la conexión entre el amor y la violencia y el papel que las sociedad juega en este entramado ideológico y cultural en el que se desarrolla y se sustenta el problema de la violencia machista.

Desde el inicio en el que podemos escuchar la popular canción infantil “Don Federico mató a su mujer”, cantada y escuchada comúnmente por niños y niñas que juegan a las palmas, vemos el calado que el tema de la agresión y la violencia en el ámbito doméstico tienen en el imaginario colectivo. ¿Cómo se construyen estas relaciones de maltrato? ¿Qué factores son los que permiten que se llegue a esta situación de violencia y agresividad? Amores que matan lo explora desde el punto de vista del maltratador, del hombre que, sin plantearse por qué o sin cuestionar las causas, golpea a su mujer bajo el pretexto del amor que, como nos indica el título, puede llegar a tener un final trágico.

El corto nos muestra un centro de reeducación de agresores en el que los hombres a través de la terapia analizan su papel como maltratadores y se les hace pensar y cuestionar sobre los roles tradicionales de género, especialmente dentro del matrimonio heterosexual tradicional. Con este centro, completamente ficticio, el corto proporciona a espectador la oportunidad de analizar las formas en las que, desde las instituciones, se trata la violencia de género y cómo la intervención social y el papel de la sociedad son fundamentales. Bollaín no sólo describe el problema, sino que lo analiza en profundidad y propone un debate sobre el arraigamiento cultural y social del machísimo mientras que cuestiona la eficiencia de los métodos de intervención tanto institucionales, como sociales y denuncia la ausencia de intervenciones eficaces que atajen este gravísimo problema.

 

Para citar esta reseña, por favor usa la referencia: Suárez Vega, Carla (2016): «Reseña de Amores que matan», Gynocine Project, Barbara Zecchi, ed. www.gynocine.com