EL gato montés

Dirección: Rosario Pi Brujas.

Nacionalidad: España.

Año: 1936.

Duración: 95 min. Género: drama. Color o B/N: B/N.

Guión: Rosario Pi Brujas.

Fotografía: Isidoro Goldberger.

Música: Maestro Penella

Reparto: Pablo Hertogs, María del Pilar Lebrón, Juan Barajas, Consuelo Company, Mapy Cortés, Víctor Merás, José Rueda, Joaquín Valle, Francisco Hernández.

 

RESEÑA POR ANTONIO TERRÓN BARROSO

Rosario Pi Brujas fue una de las primeras mujeres directoras de cine en España. En 1936 escribió y dirigió esta película que, quizás sin pretenderlo, ha acabado convirtiéndose en el primer largometraje español dirigido por una mujer que actualmente se conserva íntegramente. Basada en la ópera homónima escrita y compuesta por Manuel Penella Moreno en 1917, el film cuenta la historia de dos hombres, el torero Rafael Ruiz “El Macareno” y Juanillo “El gato montés”, enfrentados por el amor de una misma mujer, Soleá. La mayor parte de las escenas tienen lugar en varias localizaciones de la campiña andaluza (campos de labranza, un cortijo, una plaza de todos, varias tabernas,…) a través de las cuales se retratan numerosos elementos del folclore popular y la cultura gitana de la España de la época. La trama comienza cuando Juanillo y Soleá son niños y viven de forma nómada viajando junto a su abuela y su tío en un carromato. Los dos se ganan la vida como pueden pero sobre todo mendigando y haciéndose valer de triquiñuelas varias que realizan por los distintos lugares que van visitando. Con el paso del tiempo y el devenir su historia, la complicidad que como niños ambos compartieron se convierte gradualmente en un tormentoso romance que pronto se tornará en tragedia debido a que Juanillo es encarcelado tras matar a un borracho que había faltado la honra de su amada Soleá cuando ésta le pedía limosna. La joven queda entonces desampara y sola hasta que conoce a Rafael “El Macareno”, un afamado matador de toros que se enamora locamente de ella y pone fin a su sufrimiento colmándola con los bienes materiales que nunca tuvo. De repente, la idílica vida de la protagonista se ve truncada de nuevo cuando Juanillo consigue escapar de la cárcel y, tras vivir recluido como un bandolero en las montañas cercanas al cortijo del torero un tiempo, decide volver para recuperar a su amada. Amor, posesión, honra y muerte se entremezclan alrededor de la figura femenina de Soleá, una encarnación de la Carmen de Merimée más mundana y bondadosa que la original pero que, sin pretenderlo, sigue levantando pasiones tan irracionales que no pueden terminar más que en tragedia.

Para citar esta reseña, por favor usa la referencia: Terrón Barroso, Antonio "Reseña de El gato montés" Gynocine Project, Barbara Zecchi, ed, www.gynocine.com